Una escapada a Copenhague en las navidades significa poder vivir una experiencia realmente única, ya que estas fiestas son las más esperadas por todos los daneses. Por lo tanto, desde mediados de noviembre la ciudad se transforma en la capital de la Navidad para encandilar, tanto a todos sus visitantes como a sus propios habitantes.

Entre la multitud de ofertas para pasarlo bien durante las Navidades en Copenhague, quizás el sitio que más destaca es el famoso parque de atracciones Tívoli, que viste a todos sus preciosos jardines de sus mejores galas en estas fiestas tan esperadas. El 14 de noviembre enciende la impresionante iluminación navideña, que con miles de bombillas añade un toque especial al ambiente navideño. La mayoría de las atracciones reabren para esta temporada junto a un pequeño pueblo navideño donde puedes ir a visitar al propio Papa Noel y sus ayudantes gnomos. Para las personas más deportistas, se puede patinar sobre hielo en el lago del Tívoli. Dentro de este antiguo parque de atracciones se pone un mercado navideño realmente impresionante y cada año más de un millón de personas vive estas experiencias mágicas.
Las Navidades también llegan a Nyhavn, famoso por sus canales y pintorescos barcos y casas. A partir del día 27 de noviembre todo este barrio promete gozar de un ambiente extremadamente acogedor debido en gran parte a su mercado navideño. Aparte de disfrutar del ambiento de Navidad, puedes aprovechar la ocasión para degustar la típica comida que caracteriza las navidades en Dinamarca, la cual se vende en la larga lista de tiendas y casetas a lo largo de los canales. Entre otras especialidades, una recomendación es probar los dulces buñuelos daneses y la tradicional bebida glögg, un tipo de vino tinto caliente con nueces y pasas, que sabe incluso mejor si hay nieve durante los fríos días de las Navidades.

A sólo dos pasos de Nyhavn ya podrás aprovechar la siguiente curiosidad navideña que ofrece Copenhague, ya que para distraerse de las compras o simplemente para disfrutar del tiempo de ocio se abren nada más y nada menos que cinco pistas de patinaje al aire libre distribuidas por toda la ciudad. Una de estas se sitúa en la vecina plaza de Kongens Nytorv, justo al lado del Ballet Real y que con sus miles de luces crean esas sensaciones de navidad tan particulares de un país nórdico. De forma totalmente gratuita se puede probar el arte del patinaje junto a los residentes de Copenhague.

Para las personas que quieren hacer regalos especiales a sus seres queridos, Copenhague ofrece múltiples posibilidades. Atravesando el centro de la ciudad se encuentra Strøget, la calle peatonal más larga del Norte de Europa, llena de tiendas para satisfacer todos los gustos. Dar un paseo por esta calle durante las navidades se convierte en una verdadera experiencia y las tiendas lucen su mejor decoración para las fiestas.
Después de hacer tantas compras suele entrar sed y qué mejor manera de satisfacer esta necesidad que disfrutar de una verdadera tradición danesa – la cerveza navideña. Cada fábrica de cerveza del país elabora su propio tipo de cerveza navideña, cada una de forma verdaderamente artesanal. En esta ocasión cabe destacar, que el día 15 de noviembre nada menos que 10 fábricas de cerveza ofrecen muestras gratis en el animado barrio junto a las canales de Nyhavn.
Para una experiencia alternativa, visita el mercado navideño del barrio hippie de Christiania. Aquí encontrarás maravillosos regalos en el mismo estilo particular que caracteriza toda la ciudad libre que se encuentra en pleno corazón de Copenhague. Puedes encontrar cada tipo de artesanía hecha por los propios habitantes del barrio, velas y joyas hechas a mano junto con música y comida navideña con su particular toque alternativo. Para más información entra en el sitio Web
www.christiania.org.

Al final de una jornada llena de experiencias, las calles de Copenhague se encuentran bañadas de una iluminación impresionante que, junto con la decoración navideña, convierte un simple paseo en una experiencia acogedora y relajante. Las navidades en Dinamarca no se han comercializado tanto como en otros sitios, por lo que se mantiene gran parte del encanto original de estas fiestas, pasando de generación en generación. Para terminar la jornada puedes asistir a conciertos de música coral interpretada en muchas iglesias de la capital o disfrutar del espectáculo de la obra maestra del El Cascanueces en la Sala de Cristal de Tivoli.