Todo el año, Dinamarca tiene una vida musical muy animada, con muchos músicos, algunos muy jóvenes, que se dan a conocer ante un público fiel, tanto de gente mayor como de gente joven. No sólo en Copenhague, sino también en las otras grandes ciudades, se toca jazz en sitios grandes y pequeños. En Aarhus, el jazz es el protagonista en las salas de música Bent J y en Odense en Dexter.
La educación más formal del jazz ha encontrado un nuevo foco de poder en El Conservatorio Rítmico de Copenhague, igual que todos los conservatorios regionales tienen asignaturas de formas de música rítmicas.